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Ponstil
: Y vio que estaba bien

01
. Anna Prosaica
02 . Icy moniker
03
. Amoxi-Dallas
04 . Primăvară
05
. Ian y Ann
06 . You're terrible, Muriel
07
. Geology rocks
08
. Y vio que estaba bien
09 . Sydney
10 . Cono del silencio
Formato : CD-R
Todos
los temas : Ponstil (Gustavo A. Ortega)
Grabado entre diciembre del 2002 y abril del 2004.
Especialmente
dedicado a Andreea Raducăn y Serko Legma.
Escuche
este disco
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Reseña
del disco:
La
música videojueguística muchas veces suena tan inútil
y festival que es un fracaso de frecuencias constantes y desvaríos
múltiples... Ponstil no tiene para nada esa concepción de
música (por suerte) y navega con el norte bien claro y definido,
conun timón fuertemente agarrado y ajustado en todos sus sentidos.
¨Primavâr⨠parecen lucecitas de autitos que vienen
y van detrás de la ventana por la que alguien se prepara para reventar
el sábado. ¨Y vió que estaba bien¨ es un disco feliz,
lleno de energía almacenada que espera un día para salir
y explotar. Un punto aislado en el universo en el que se concentra mucho
calor.
La contención está dada por su suprema corta duración
(el disco entero no tiene más de 31 minutos) que lo hace ideal
para ir calentando el estómago con superhits de 8 bits. Resulta
casi imposible resistirse a la amalgama de color y vibración del
primer track ¨Anna Prosaica¨, debido a sorprendente ligereza y
exaltación atlética. Mucho equilibrio, mucha dominio de
la técnica para poder alcanzar de un salto la tan ansiada perfección,
recompensada con los ocho o nueve puntos por parte del jurado. Terminado
la gema un coro de aplausos acompañado de un silbido digital que
desprende el punto final enganchado con el siguiente sarpazo de alegría
de dieciséis colores: ¨Icy Moniker¨, un complemento ideal,
simple, casi sin pensar, sólo dejado salir a vibrar otra vez por
ahí, ahora en la noche.
El castillo lo fi construído ladrillito por ladrillito. Este disco
es como estar jugando al tetris y te toquen todas las piezas que te tengan
que tocar para lograr el puntaje ideal. Una suma de encastres que se extienden
en el infinito. Una pared que emerge a varios metros de altura como una
torre antigua.
Ahora bien.. estoy hablando de bits, pixels, tetris y a lo mejor usté,
lector de develvet, entiende todo como algo digital. Y la verdad, no es
así. Todo proviene de una analogia tan natural y orgánica
que hasta podría herir sentimentalmente a cualquier alemán
boludito encerrado en su departamento con su vieja PC. Y es eso: Un sonido
tan particular que juega en el mundo de los primeros (checkeá el
uso del español) ordenadores. Esas viejas máquinas 386 con
algunos colores, el príncipe de persia saltando de una plataforma
a otra, en el medio de la nochearábica, esta vez, el martes. O
el Sokoban, ese juego de mierda, tan difícil, tan imposible de
controlar.
Ponstil agarra el universo de la Pc en el momento de vuelta, en donde
todos comienzan a darse cuenta de la gran limitación de la mac,
y explora sus límites en la música rítmica y precisa.
El mérito es la variedad de ambientes que el disco puede bancarse:
Desde una fiesta con amigos de la facultad (los amigos de la secundaria
no merecen escuchar este disco), pasando por la solitaria escucha frente
al player, quedando bien parado hastas para las próximas fiestas.
Mézclelo con pan dulce, champán y turrón. [d.p.]
Del
webzine DeVelvet
- Nº
25
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